15 oct. 2012

RODELLAR o cualquier otro lugar: NATURALEZA-ESCALADA O NEGOCIO

El título habla de Rodellar pero podría hablar de Gredos con un parking de pago. Recientemente según cuentan los medios se ha construido otra barrera a la montaña esta vez en el corazón de Gredos. Podrá ser la falta de erario público o las razones que sean pero no se puede fomentar el deporte y el montañismo por un lado, y por el otro sacar las tijeras del recortador. Si ya de por sí salir al monte cuesta dinero en gasolina (porque transporte público no llega o a saber que rocambolesca vuelta debemos dar, por no decir que los precios no son baratos). Sumando y multiplicando, que si vamos el coche completo o si vamos a dedo (prohibido por el código de circulación), la federación, el material, la vida en general y los gastos aparejados unidos a la subida de la luz, el agua, de todo...y restando la fiesta que no efectuas por querer vivir más libremente. Total, las cuentas apunta hacia el cero.

Volvamos a Rodellar, lugar increible para prácitar la escalada en compañía de buen@s amig@s. ¿Cómo puede ser posible que los negocios crezcan como champiñones? Si nos referimos en especial al camping con sus buenos precios (con paquetes de pasta únicamente de 250g que no encontrarás en otro lugar, doble negocio si cabe y sin conciencia ecológica en un lugar como éste) claro con competencia oligopolística (el supermercado más cercano está a unos 20 kilometros) el precio se adapta al vendedor. Añadir que dormir allí (o en el refugio guardado y guay (otro negociete)) es casi una obligación por ley; pues sino aparecen los de verde a ponerte una bonita nota. Tan sólo algun@s irredustibles galos intentan vivir de ermitaños utilizando las sombras como el mejor cobijo (cuentan que a uno de ellos fue cogido por sorpresa mientras pernoctaba soñando en esas mismas líneas de escalada que tenía encima en el sector del Café. Y con dormir en la furgo también cuidadín, que aunque no tengas casa no te van a dejar vivir.

Seguro que tiene el Estado con su Administración de gestionar los espacios naturales pero sino cuenta con la gente que los fecuenta se parece más a la dictadura que aquella democracia que nos quereís vender (si el poder lo tendría el pueblo, otro pájaro cantaría).

Y como siempre el dinero no lo puede comprar todo; y hay muchas cosas que se pueden hacer sin dinero.


 
"La quema de billetes es un acto simbólico, que habla por sí solo. Estos papelitos, que en segundos se trasformaron en ceniza, han conseguido destruir, incluso en menos tiempo, vidas y relaciones convirtiendo la vida en índices, digitalizando las sensaciones y las experiencias, limitando la sensación de la felicidad y de la desgracia al dipolo "tengo/ no tengo dinero" Extraído del comunicado de acción de un grupo griego.